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Luis con el bajo electrónico más pequeño del mundo. Un invento de él.

Tal vez su nombre rápidamente no sea tan reconocido, pero en el ámbito musical profesional sí lo es. Luis Cheul es uno de los jazzistas y bajistas más reconocidos y con más experiencia en nuestro país, y vive justamente aquí, en el sector de Los Romeros en Concón. Sus estudios los realizó en Colonia, Alemania, y luego de varios años recaló en nuestra comuna para crear una escuela de música, que lleva adelante desde su propio hogar. Ahí mismo ha compuesto sus propias producciones y la de sus alumnos.  Además en el último tiempo ha traído a varios músicos reconocidos para que compartan con la comunidad, así lo hizo con el guitarrista estadounidense Dave Reffett, que el pasado 22 de octubre deslumbró con una clase participativa en Liceo Politécnico. Una de las anécdotas más interesantes de Cheul es que creó el bajo eléctrico más pequeño del mundo.

Cuéntanos un poco de tu historia ¿de dónde eres?

Yo nací en Viña del Mar, el año 70. Soy viñamarino, pero conconino de corazón, porque desde que me cambié a Concón, me cambié de nacionalidad por decirlo. Hice mis estudios en Reñaca, en el colegio Mackay, que no es colegio artístico por lo que no me siento identificado con la línea del establecimiento, pero era lo que había en esa época, porque tampoco existía una gran gama musical en Chile. Cuando salí del colegio empecé a estudiar ingeniería, no música directamente, por un tema familiar que los músicos me entienden, porque no es mucha gracias para los papás que su niño se dedique a la música, traté de hacer lo que pude pero me retiré de ingeniería y me dediqué de lleno a la música.

¿Cómo nace tu relación con la música?

Empecé con la música a los cuatro años, por mi mamá que fue pianista, y todos por el lado de mi mamá son músicos frustrados de alguna manera, son todos tremendos profesionales, ingenieros, y de todo, pero cada vez que hay una reunión familiar se juntan y tocan, mi tío abuelo, tío de mi mamá, tocaba nueve instrumentos. Entonces a los 20 no era un inexperto, me dedique un año en Chile pero no me fue como esperaba, así que agarré mis maletas y me fui al extranjero estuve 6 años en Alemania. Yo soy jazzista, no soy músico docto, acá en Chile todas las carreras que hay son para música docta, y no existe la posibilidad de dedicarse a tener una carrera de músico en forma profesional, hay algunas pero en forma muy incipiente, no al nivel que yo esperaba. Así que se dio la posibilidad de Alemania y me fui.

¿Cómo fue estudiar música en Alemania?

Lo mejor que me ha pasado en la vida es haber estado en esa escuela. La disciplina que estaba buscando, la encontré en Alemania, el nivel y el roce que se tiene es incomparable, no estamos si quiera cerca. O sea en la escuela Pro Jazz, que es una de las dos reconocidas de nuestro país, el nivel es muy distinto, con decirte que yo era el más malo de mis compañeros, eran todos semi genios y además cinco años menores. Yo estudié para bajista, en realidad saqué dos títulos que es la pedagogía del jazz, eso es lo que me hace licenciado o magister en Alemania, porque no existe ese título en Chile, pero hice el magister allá que es de intérprete superior, más la pedagogía que no es como la de acá, sino es pedagogía del jazz.

¿Por qué el bajo y por qué el jazz?

El instrumento que elijas es un amor a primera vista, o sea es como la polola, la mina te gusta porque te gusta, y no queda otra, se ajusta a tu ADN por decirlo. Yo toqué guitarra 11 años, desde los 4 hasta los 15, digamos formalmente en conservatorio, guitarra clásica en la escuela, y por casualidad una vez me cayó un bajo en mi mano y en la primera nota, me dije acá me caso. Empecé en forma autodidacta en un principio, traspasando la técnica de la guitarra al bajo, que no es lo que hay que hacer pero uno piensa que sí, pero no lo es. Ya después a los 18 años, lo tomé como mi principal instrumento y con Ernesto Hoffman que fue mi maestro, mi mentor hasta el día de hoy, y después en Alemania. En cuanto al jazz también, no me declaro jazzista en ningún caso, pero creo que el jazz es de los estilos populares que más se puede estudiar y aprender, es que hay todo un tema de cabeceo que a mí me gusta, tal vez por la parte de ingeniero, matemático, no sé.

En ese sentido ¿te gusta mucho estudiar la música más que tocar?

Yo claro soy más académico, pero es por una cosa casual no es que me lo haya propuesto, está en mi ADN, pero a mí también me encanta tocar y grabo también. Es que yo he tenido que equilibrar mi vida, porque soy un hombre casado, 20 años con mi señora, con todas las cosas que tiene un matrimonio, pero feliz a la larga, con mis dos niñitas, una de 13 y otra de 9 años, entonces eso con la vida de un músico nocturno no va, o sea tengo tantos amigos que han optado por la vida nocturna y la familia termina rompiéndose, es que los horarios son un tema. Por ejemplo hoy vamos a salir a tocar, pero es toda una parafernalia, que la babysitter y que no sé, o sea es todo un tema, pero yo lo tomo casi como una salida con mi señora. Todos los que son papás, me van a entender que la vida se divide en ser padre o no, no es cuando te recibiste o te casaste, entonces la parte musical pasa a un segundo plano, no secundaria pero sí paralela. Entonces la parte académica salió casi por casualidad, porque las clases se hacen en la mañana, o sea tengo una pata dentro y otra afuera del sistema por decirlo, porque me gusta la pedagogía y me siento muy bien cuando una clase sale bien y un alumno entiende.

Con todo ese material de estudio escribiste un libro que ha sido muy reconocido en el ámbito musical ¿cómo se dio?

A mí se me junto mucho material de pruebas, de apuntes y todas las cosas, y me dije voy a hacer un libro. Total ya tuve un hijo, un árbol lo plantaré en cualquier momento, no es algo muy difícil, voy hacer un libro, que tanto. Lo hice ordenándome, para ver bien mi material, porque tenía el material de las clases de todos los años. Y el libro salió elegido el año 2010 por el Fondo del Libro, ahí me motivé, entonces empecé a trabajar, a tomarle el peso, y la gracia que tiene un hilo conductor, que una persona sin ningún conocimiento y con disciplina puede entenderlo, y en realidad se a transformado en un libro de consulta, de hecho ya vamos en la segunda edición, porque la primera se acabó. Se ha vuelto casi indispensable para los que estudian música en Chile, porque no hay libros en castellano, porque a pesar que existan en España libros de armonía, no tenemos la misma educación, o sea una español sale de su educación escolar leyendo música, partituras, y la educación musical en Chile no existe, al menos que el colegio se planteé que será un área importante.

¿Será que en Chile no se le toma el peso que debiera tener a la enseñanza musical?

No sólo en Chile, sino en todos los países subdesarrollados, y somos un país subdesarrollado, donde a la cultura no se le toma importancia. Y te lo digo con razón de causa porque en realidad conozco muy bien el sistema escolar, tengo serias dudas sobre si los profesores están capacitados para hacer clases, y el área musical en general siempre la ha visto con un déficit enorme, de hecho a mi hija le piden un cuaderno de croquis en vez de uno de música, lo que lo encuentro aberrante. Ese es todo un tema que no viene al caso, pero nuestra desventaja no es porque seamos malos, sino porque no se le da la importancia al área musical y artística, que tiene mucho que ver con la científica, porque si digo resuelve un problema musical, o léeme una partitura, utilizas las mismas neuronas que al resolver un problema de matemáticas.

¿Y cómo es ser músico en un país con poca cultura de música?

Es muy difícil porque la verdad es que trabajas mucho y ganas muy poco. O sea para la cantidad de horas y la preparación que debes tener, porque debes tener una cultura y un nivel para poder mantenerte. Es complicadísimo y en realidad no se lo recomiendo a nadie, a alguien que sólo su única opción en la vida es ser músico, como fue mi caso sí, es que hay que ser muy apasionado y te tiene que encantar esta pega, yo trabajo porque me gusta, o sea no estas mirando el reloj, y yo agradezco eso porque me deja la mente tranquila. La gestión es muy importante aparte de la preparación, en Chile yo te digo que tenemos un nivel musical altísimo, a nivel mundial, o sea los gallos que son buenos acá, es porque son buenos en todo el mundo.

¿Laboralmente dónde te has desarrollado?

En realidad he trabajado en todas las universidades acá, en la Playa Ancha, en la de Valparaíso, en la Universidad Católica de Valparaíso donde estuve más tiempo, en la Santo Tomás donde estoy en la parte de sonido. Y bueno en la academia Pro Jazz, donde soy profesor titular del ramo de armonía y de arreglos musicales, que son los ramos cabezones, ahí mis colegas son muy buenos y me parecen que hacen muy bien las cosas. Es una escuela internacional de música de jazz, el staff de profesores es de primera, los alumnos son algunos buenos y otros malos, como en todas partes (ríe). Pero ahí es la escuela donde sigo trabajando, aparte de los estudios musicales e independientes que hago.

¿Tienes un grupo o cómo lo haces para tocar?

Mira yo toco con todos y toco con nadie. Hoy por ejemplo voy a tocar y no sé con quién tocaré, a mí me llaman y voy, obviamente sé por medio del saxofonista (quien lo llama), y no sé quién en va en la batería, pero son todos músicos preparados que sabemos el repertorio. Eso es más o menos el jazz, donde no existe un grupo preestablecido, lo puedes tener si quieres, he tenido de hecho. Yo elegí el jazz como para estar más libre, nosotros tenemos todo un tema de lectura (de partituras), lo leo y lo toco, en el rock es muy poca la gente que lee música, y ahí es donde voy al hueso. Y es por eso que los que saben no tienen que ensayar tanto, es un poco lo que les digo a mis alumnos, que todos vienen por el lado del rock, pero para tacar un tema de AC DC, lo escribimos, no tanto en partituras pero sí en unas guías que se llaman, y eso reduce el tiempo de estudio y de la memoria, o sea aunque tenga que tocar un tema de la Britney Spears lo escribo siempre.

¿Cómo llegaste a Concón luego de tus estudios en Alemania?

Yo llegue el año 2000 por una oferta de la Universidad Católica (de Valparaíso) para hacerme cargo de la cátedra de bajo eléctrico, súper bien, pero fue un cambio grande, yo podría haber sacado otros títulos pero al final me dije, ya llevo 6 años acá (Alemania), y yo quería que mis hijos nacieran acá. Además nosotros aquí tenemos un día soleado y otro no, algo que no le tomamos el peso, pero allá mis clases se suspendían cuando había sol, con eso te digo todo. Bueno… llegue a Viña, arrendé un departamento, pero siempre la idea de todos es tener una casa, empecé a darme cuenta que en Viña los precios son impagables, y bueno acá en Concón los precios no eran los de ahora, la casa tampoco es como la que tengo ahora, y siempre quise tener la casa con perros, donde mis hijos tengan patio y lo típico. Me vine el 2002 en definitiva porque era donde podía pagar, pero cuando me fui dando cuenta lo que había encontré bien bonito, vivir acá es otra cosa, porque es distinta a la vida de Viña o de Valparaíso, aparte que cuando tengo que ir a Santiago y digo que me voy a Concón saco pica, es que se ha hecho muy popular. Me encanta, ahora me tienen que sacar muerto, es que me ha tratado muy bien.

En tu escuela aparte de las clases hacen talleres, explícanos un poco sobre eso

Los talleres van variando, el año pasado hice un verano entretenido para los niños, donde hay toda una cuestión lúdica que funcionó bien, pero este año vamos a hacer otra cosa. Lo de las clínicas que vienen hacer presentaciones con diferentes instrumentos, son mis colegas, y amigos, los llamo, hay una cosa de financiamiento que muchas veces corre por la escuela, o sea yo, pero que lo hago por lo que significa. Un hito muy grande es el haber traído a este gringo (el guitarrista Dave Reffett), porque para alguien que está estudiando es súper bueno ver a uno mejor o alguien que se dedica a algo que él quiere dedicarse. Lo otro que hacemos son los ensambles que se llaman, porque si yo toco bajo, es el bajo y mi grupo y no mi computador, a la antigua porque me permite ver si me atraso si me adelanto, igual no es con todos los alumnos, porque simplemente no les da para tocar en un grupo, se quedan en sus clases individuales hasta que alcanzan el nivel.

¿Tienes planificado actividades próximamente?

Ahora en el verano en el Café La Boca, tendremos todos los viernes de banda, con los profesores de la escuela, habrá tributos a Soda-Ceratti, otro a Fito Páez, otro Sting-Police, y otro rock de los 80’. Y a nivel de escuela vamos a hacer talleres para bandas jóvenes para tríos, cuartetos y quintetos, ahí vamos a publicar los valores y todo, pero es súper conveniente porque a veces hay un trio que por más que ensayan les falta el empujoncito o la clase donde te digan que está apretando mal, o ponte así, para que puedan pulir el repertorio y grabar en buena calidad.

Por último, ¿Cuál es el llamado para quienes estén interesados en dedicarse a la música y piensan tener?

Mi llamado es para que vengan a mi escuela los que realmente quieran aprender y que la música sea parte en su vida y que no sea la música o me voy a andar en kayak o no sé, sino los que quieran esta disciplina y que no la considere como la última opción. Las puertas van a estar siempre abiertas para quienes quieran la música como la quiero yo.

La página de la escuela es: http://www.luischeul.cl/