Reportaje: Catástrofe en Valparaíso, las lecciones para Concón

Durante las últimas semanas hemos visto a través de diferentes medios la difícil situación que ocurrió en Valparaíso, debido al trágico siniestro que arrasó con más de dos mil hogares, dejó 15 fallecidos, cerca de tres mil damnificados y miles de toneladas de escombros. Los ojos del mundo estuvieron por días sobre la vecina comuna; surgieron trágicas historias de vida, y fuimos testigos una vez más de la solidaridad que nos caracteriza.

Hoy, cuando la ciudad aún no se ha logrado poner de pie, la forma en que las autoridades enfrentaron la emergencia en los primeros minutos sigue siendo cuestionada. Responsabilidades compartidas, omisiones, y excusas parecen ser la tónica de la situación; la falta de un plan de acción bien estructurado fue el principal aliado de las llamas. Frente a esta descoordinación que convirtió a otro incendio más en la peor catástrofe de la que Valparaíso tenga memoria, es que ponemos la mirada sobre nuestra comuna.

¿Está Concón preparado para reaccionar de manera óptima frente a alguna catástrofe?

Comité de Emergencia

A fines de marzo y principios de abril se constituyó el Comité de Organizaciones de Emergencia (COE). Su objetivo fundamental es coordinar a las principales entidades que operan ante eventos de emergencia comunal, para cuantificar la capacidad de reacción frente a alguna catástrofe, y estructurar planes preventivos. Es presidido por el alcalde, Oscar Sumonte, y está conformado por Bomberos, Carabineros, Policía de Investigaciones, funcionarios municipales, fuerzas armadas, Defensa Civil, Cruz Roja, organizaciones sociales, Unión Comunal de Juntas de Vecinos, y algunas empresas privadas, entre otras entidades.

“Hemos retomado las conversaciones con los organismos públicos, pero también con la sociedad civil. Ya llevamos dos reuniones de carácter resolutiva, que permite que en caso de alguna emergencia mayor, sea convocado y se reaccione de inmediato”, explicó el alcalde. Sin embargo, hemos podido averiguar que en estas dos reuniones se ha avanzado muy poco; principalmente estas juntas se basan en la presentación de las diferentes entidades que integran el COE. “Después de dos reuniones se han tomado acuerdos sólo porque nosotros hemos exigido que se realicen algunos protocolos, pero estas reuniones han sido más de presentación de las responsabilidades y acciones que deben tomar en caso de emergencia”, explica la Presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos (UNCO), Elda Arteaga. La dirigente agrega que falta coordinar a todas las entidades para que en conjunto se haga un plan efectivo y que todos los conconinos lo sepan. “No podemos esperar más, hay que hacerlo ahora. La otra vez me pidieron que lo calificara, y le puse con un cinco, ahora le sigo poniendo la misma nota porque nosotros como comité sabemos algo, pero no se ha bajado la comunicación a la ciudadanía. Se ha avanzado muy lento, y la verdad es que hay que acerarlo porque las emergencias no esperan”, explicó Arteaga.

Falta de información ciudadana

Durante la noche del primer día se abril se vivió en gran parte de las costas chilenas una alerta de tsunami. Concón no fue la excepción y buena parte de su población tuvo que evacuar en esa madrugada; hubo momentos complicados donde la población no sabía qué hacer, dónde evacuar, ni cuáles eran los lugares seguros.

El problema comunicacional fue tan potente que incluso el Concejo Municipal reconoció que la mayor debilidad está en el manejo de la información y cómo esta llega hacia la ciudadanía. Es triste ver que gran parte de los conconinos no han sido informados de cosas básicas como los sitios de seguridad, las vías de evacuación, albergues, ni donde empieza la cota 30 (límite donde un tsunami ya no significaría un peligro).

El alcalde sabe de esta problemática y la asume, sin embargo no tiene claro cuando esta información llegará a la población. “Justamente al hacer este levantamiento nos hemos dado cuenta una debilidad, el tema de la comunicación. Ahí queremos atacar porque todos los organismos que forman este comité saben qué hacer, pero falta la comunicación con la comunidad, y ese es el trabajo que estamos haciendo ahora. Por ejemplo, ya no están los letreros de seguridad, y no todas las personas saben los lugares que son seguros en caso de que ocurra algo, yo creo que en un mes más debería estar todo el mecanismo”, aclaró Sumonte respecto de estas últimas reuniones.

En una edición anterior informamos de la situación que afectaba al encargado de emergencias municipales, quien debía desarrollar tres funciones diferentes, lo que iría claramente en desmedro del correcto desempeño de su cargo por la obvia sobrecarga laboral. Frente a esta situación, Elda Arteaga, en representación de las organizaciones sociales declaró estar preocupada, “la planificación está en el papel pero falta ejecutarla, y eso personalmente me preocupa porque el jefe de emergencias tiene que estar en otras reuniones y otras cosas, y la verdad es que tampoco se está dedicando a un cien por ciento”.

Reuniones con la gente

Frente a la lentitud con que ha avanzado el COE, los representantes de la UNCO se preocuparon personalmente que los encargados de emergencias se reunieran con los vecinos, los centros de padres, los apoderados, a fin de mantener una comunicación constante sobre las medidas que se están realizando. Al respecto, Alex Riquelme, jefe de la sede comunal de la Defensa Civil, señaló que “la unidad de junta de vecinos tiene un sistema de comunicaciones, al igual que nosotros. Lo tienen entrelazado, por lo que hicimos una capacitación para el uso de las comunicaciones y para que puedan operar sus equipos”. Según los vecinos, ésta fue una positiva experiencia, que debería replicarse en todas las sedes vecinales. “Tuvo una muy buena recepción, es más, ahí mismo le pidieron al jefe de emergencias que se repitiera en otros sectores, porque una cosa es que se haga con los dirigentes y otra es que se haga con los vecinos. Ahí Carlos Quiñones (encargado de emergencias), se comprometió a asistir a los colegios, y eso está programado pero no se ha hecho todavía”, explicó Arteaga.

Junto con bajar la información a la ciudadanía a través de los dirigentes, otra labor muy importante es difundir las medidas a tomar en caso de catástrofes, a través de distintos medios de fácil acceso como trípticos, mapas informativos y/o afiches. Así lo entienden algunas entidades que forman parte del comité, cuestión que hasta ahora no se ha hecho, ni para lo que tampoco se tiene una fecha definida.

Cabe consignar que para este reportaje intentamos contactarnos con Carlos Quiñones, encargado municipal de emergencias, quien es el funcionario clave en esta situación, ya que cuenta con todo el conocimiento técnico y la voluntad de informar a la comunidad sobre los planes de emergencia. Sin embargo, a pesar de su disposición, no se pudo incluir su visión ya que por orden expresa de la alcaldía, los encargados de las oficinas municipales no pueden hacer declaraciones a los medios.

La Labor de las distintas organizaciones

En estas dos primeras reuniones del Comité de Organizaciones de Emergencia se han establecido las responsabilidades de las distintas entidades que lo conforman. Es así como existe una cierta categorización, donde Carabineros y Bomberos son los principales encargados de resguardar la seguridad de los ciudadanos, y que contarían con el apoyo de la Armada y la PDI, de ser necesario. Luego se encuentran las instituciones que prestan un apoyo a las entidades ya mencionadas, allí es donde la Defensa Civil, el SAPU y la Cruz Roja, entran en acción. Posteriormente están las organizaciones que representan a la ciudadanía y cuya principal función es la comunicación con los habitantes, aquí encontramos a la Unión Comunal de Juntas de Vecinos y a los distintos departamentos municipales, quienes serían los transmisores oficiales de la información. Por último están las empresas encargadas de los servicios básicos, y algunas empresas privadas.

Los jóvenes marcaron la diferencia

El aspecto más positivo que se puede rescatar de la terrible catástrofe de Valparaíso por parte de los conconinos, es la gran ayuda que se prestó a los damnificados por parte de varias entidades y particulares. Desde Concón surgió un movimiento de jóvenes, liderado por Don Planeta y Cristián Maturana, que fue un ejemplo de operatividad en casos de emergencia, ya que acudieron de forma inmediata frente a la necesidad de apoyo.

“Después de un incendio tú te encuentras de brazos cruzados, entonces la ayuda inmediata era ir a Valparaíso con la mayor cantidad de desayunos posibles” sentenció Don Planeta, que el mismo día de la emergencia entregó junto a los jóvenes más de 400 desayunos. Los días siguientes comenzaron a entregar cenas, “creamos menú y con respeto a eso pedimos la cooperación día a día, […] la ayuda se fue dando sola, la gente confía en nuestra plataforma”, agregó.

Este grupo de jóvenes ha entregado alimentos a los voluntarios de forma ininterrumpida desde el inicio del siniestro, dando todo su tiempo para esta gran causa, dejando de lado a su familia y amigos. “Gracias a toda esa fuerza joven y entusiasmo pudimos sacar la campaña día a día” nos comentó Don Planeta.