Francia espía a millones de personas con un programa similar al de EE.UU., según revela “Le Monde”

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París cuenta con un sistema que escruta en su territorio llamadas de teléfono, correos electrónicos o mensajes de móviles, denunció el diario. 

El gobierno francés que dirige el Presidente Fançoise Hollande mantendría una operación de vigilancia similar al controvertido programa Prism de Estados Unidos para espiar comunicaciones internacionales, que causó gran revuelo en el mundo y que fue revelado por el ex técnico de la CIA Edward Snowden , quien se encuentra en el aeropuerto de Moscú, tras pedir asilo a 21 países.

Francia cuenta con un sistema de espionaje de comunicaciones que escruta en su territorio millones de llamadas de teléfono, correos electrónicos o mensajes de móvil bajo un marco legal poco claro, denunció el diario “Le Monde”.

“La Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE) recolecta sistemáticamente las señales electromagnéticas emitidas por los ordenadores o los teléfonos en Francia, así como los flujos entre Francia y el extranjero: la totalidad de nuestras comunicaciones son espiadas”, agregó.

Según el periódico parisino, esos procedimientos -preciados por los servicios antiterroristas- no se centran en el contenido de las comunicaciones, sino en los “metadatos”; es decir, quién contacta a quién.

“La DGSE recolecta los datos de las llamadas de millones de abonados, identificando a los interlocutores, el lugar, la fecha, la duración y el peso del mensaje. Lo mismo con los correos electrónicos -con la posibilidad de leer el asunto del correo-, los SMS, los faxes… Y toda actividad que pase por Google, Facebook, Microsoft, Apple, Yahoo!”, agrega el diario. Esta aplicación sería muy similar a la que denunció Snowden.

“Los políticos lo saben perfectamente, pero el secreto es la regla”, añade “Le Monde”, y advierte que el almacenamiento de esos datos “durante años” se trata de una práctica ilegal: no está regulado, pero tampoco prohibido.

El espionaje está legislado, puntualiza la publicación francesa. Pero “no hay nada previsto sobre el almacenamiento masivo de datos por los servicios secretos”, advierte.

Esos datos están a disposición de una serie de agencias francesas a cargo de la seguridad, desde los servicios aduaneros a la inteligencia militar, interior, exterior y financiera, entre otras.

“Le Monde” no dice que Francia espíe de esa forma fuera de su territorio, pero sí que detalla una “larga tradición” de espionaje industrial y comercial que data, al menos, de los años cincuenta del siglo XX, durante la Guerra Fría.

“La DGSE pone a disposición de los responsables de las grandes empresas francesas, en una sala protegida de su sede de París, documentos comerciales confidenciales robados gracias a los potentes medios de interceptación de los que dispone la agencia francesa”, apunta el periódico.

Como ejemplo concreto de ese tipo de espionaje, el diario se remonta a noviembre de 2011, cuando, en su habitación del hotel Crowne Plaza de Toulouse, el presidente de la compañía aérea China Eastern se encontró “frente a frente” con tres hombres que registraban sus maletas.

Los individuos, que abandonaron “precipitadamente” la habitación, olvidaron un ordenador, llaves maestras y un lector de DVD.

“La justicia desestimó el caso”, precisa “Le Monde”.

 

Fuente: lasegunda.com