Entrevista a Claudio Gajardo Cornejo, autor de la investigación Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters”

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Foto - Claudio Gajardo CornejoConversamos con Claudio Gajardo Cornejo, Magíster en Artes, mención Musicología de la Facultad de Artes, Universidad de Chile, para conocer un poco más del pasado del grupo Congreso, que tuvo importantes momentos vividos en la comuna de Quilpué. Gajardo acaba de escribir un libro llamado “Shadow-cliff: La biografía de Patricio Hevia y Los Masters”, en donde retrata esta etapa del grupo, dando a conocer datos ocultos del pasado de esta importante banda nacional. La biografía analiza un tiempo acotado de la banda, ya que la historia resulta ser sumamente extensa.

¿Cómo nace el grupo Congreso?

“El grupo Congreso nace a mediados de 1969 cuando Fernando, Patricio y Tilo  González, junto con Fernando Hurtado y el nuevo integrante que provino de Los Sicodélicos, Pancho Sazo, debutan como Congreso en el Teatro Velarde de Quilpué. Ese fue el comienzo oficial. Ahora bien, cabe señalar que un poco antes que llegara Pancho Sazo había  otro vocalista y era su amigo,  Waldo Morales. En este contexto, cabe indicar que cuando Los Sicodélicos se separaron en diciembre de 1968, Los Masters buscaron a Waldo Morales como vocalista en vez de Pancho Sazo. Sin embargo, pese a que Waldo realizó algunas grabaciones con Los Masters para UCV Televisión, así como para la Radio Valentín Letelier, lo cierto es que ni él ni Los Masters se sintieron cómodos con el sonido que estaban plasmando. En este sentido, lo dicho anteriormente era algo que no tenía lógica porque los testigos que los vieron tocar en discotheques como ‘Chapes’ quedaban ‘anonadados’ con el sonido explosivo que juntos estaban logrando. Vale decir, la voz de Waldo era realmente un gran aporte a la banda. No obstante, con la salida de éste último y el ingreso de Pancho Sazo, el nuevo conjunto comenzó a conseguir el sonido genuino que el líder, Fernando González, quería generar en la banda. ¿Por qué razón? Porque a diferencia de Waldo Morales, Pancho Sazo además de cantar, aprendió en el camino a tocar flauta y quena, sin mencionar además que él mismo era el letrista de Los Sicodélicos. Por consiguiente, Pancho Sazo será el conductor del hibridismo instrumental que Los Sicodélicos plasmaron en su álbum Sicodelirium de 1967 y que ahora lo materializará en gran parte de la carrera musical en Congreso. Así es cómo se escribieron los inicios de este conjunto musical”.

¿Cuál es la característica que define la identidad del grupo Congreso?

“Son muchas cosas, pero que se resumen en una sola: su color musical. Vale decir, cuando tú escuchas a Congreso, sabes que es Congreso y no otro grupo. En este sentido, ese color musical se bifurca en dos elementos que son totalmente hereditarios de las dos bandas antecesoras: Los Masters y Los Sicodélicos. De Los Masters, Congreso heredó la motivación de querer mejorar como músicos en forma continua. En este contexto, de los tres hermanos, sólo Tilo González se ha mantenido como  pontífice de esta ideología  musical que resume la experiencia de Los Masters y que bien han sabido transmitir hacia el resto de los integrantes que entran y salen de Congreso: algo que, por supuesto, Francisco Sazo ya había aprendido desde que fue integrante de Los Sicodélicos. Ahora bien, de Los Sicodélicos, Congreso heredó la idea del hibridismo instrumental que se plasmó en el long play Sicodelirium en forma tímida, así como también la idea de grabar su propia misa rock llamada Misa de Los Andes que se plasmó en 1978. En este sentido, si bien Los Sicodélicos presentaron su Misa para la Gente Joven en el Gimnasio de la Unión Española en Valparaíso, así como en el Aula Magna de la Universidad Federico Santa María en septiembre de 1968, lo cierto es que no se alcanzó a grabar. Por consiguiente, Congreso heredó también esta idea de Los Sicodélicos de materializar una misa rock en formato discográfico y que había quedado, ‘en el aire’, diez años atrás”.

¿Cómo fue la niñez de los hermanos González?

“En un principio, la niñez de Fernando, Patricio y Tilo se basó en las pichangas de fútbol, junto con la audición musical de discos vinilos y de programas radiales, así como la asistencia a shows musicales que se efectuaban generalmente en la Plaza de Armas de Quilpué durante todo el año. Esa fue su infancia, junto con otras cosas más que son propias de la época como por ejemplo: compartir con la familia y ser respetuosos con sus mayores. En este contexto, los hermanos González siempre fueron muy buenos hijos y siempre supieron retribuir el cariño a padres como don José González (Q.E.P.D) y doña Olga Morales (Q.E.P.D.), que siempre los apoyaron y acompañaron desde muy jóvenes en sus carreras musicales. Por consiguiente, el verbo ‘compartir’; vale decir, ‘dar y recibir’; es un denominador común para los hermanos González en esta investigación”.

(Foto) Los Stereos - Los Masters (en la actualidad)...

¿Cómo se conjuga este período temprano en sus vidas con su producción musical?

“En líneas generales, aunque los hermanos González se preocuparon más por la práctica musical que disfrutar su vida adolescente, lo cierto es que fueron muy felices porque interpretaban música y les daba lo mismo qué tipo de música porque estaban convencidos que el verdadero músico siempre toca de todo y no sólo una cosa. Por ende, Los Masters se esmeraron en convertirse en músicos profesionales y aquello marca una diferencia con respecto a la época actual, puesto que muchos grupos musicales emergentes se afanan a una sola forma de ejecutar, cantar, percibir y crear música. Del mismo modo, como sabemos que la consigna de los hermanos González era convertirse en músicos profesionales, su motivación apuntó  a querer mejorar como músicos en forma continua por medio de la exploración de sonidos y colores musicales. Al principio, fueron The Shadows y cuando llegó Patricio Hevia, sumaron a su repertorio, casi un centenar de canciones de la Nueva Ola Chilena, Argentina y Mexicana”.

Cuéntanos sobre los inicios del grupo

“Todo partió cuando Fernando González, a la edad de 15 años, se inscribió en el taller de guitarra que ofrecía su Colegio Rubén Castro, en Valparaíso. Era el año 1962 y Fernando se esmeraba por puntear melodías de The Shadows. Mientras practicaba guitara en su casa, Patricio y Tilo comenzaron a sentir ganas de acompañarlo, tanto en la guitarra rítmica como en las percusiones, respectivamente. Para el año 1963, los muchachos habían conformado su primer grupo musical, Los Jets, y ocuparon todo su tiempo libre para aprovechar de registrar muchos ensayos mediante una grabadora de cinta magnética que les prestaba un vecino de Quilpué, de nombre Sergio Silva. Acerca de estos ensayos grabados, sólo el tema Buen rock esta noche alcanzó a ser rescatado y posteriormente pasó a ser parte de la producción Pichanga de Congreso que se publicó en el año 1992. Ahora bien, para 1964, mientras los hermanos González incluían a su primo, Carlos Rodríguez, en el bajo eléctrico, adoptaron un nuevo nombre artístico: Los Stereos que tenía por finalidad emular descaradamente todo el color musical y performance de The Shadows. Poco tiempo después, a finales de 1964, conocerán a un muchacho quilpueíno que tenía una voz privilegiada, así como un carisma envolvente llamado Patricio Hevia (Q.E.P.D.) y que se ofreció ser su vocalista. En esta parte de la historia, Carlos Rodríguez propone reemplazar el nombre de Los Stereos por uno más atractivo: Los Masters. De este modo, con la inserción de Patricio Hevia (Q.E.P.D.), el conjunto pasará a denominarse Patricio Hevia y Los Masters para emular lo que, en Inglaterra, era Cliff Richard & The Shadows. Por consiguiente, el debut oficial del quinteto quilpueíno se materializó en febrero de 1965 para el IV Carnaval del Sol, en donde lograron ser mencionados en el extinto diario La Unión [de Valparaíso]. Así se escriben los inicios de Patricio Hevia y Los Masters”.

¿Cómo fue la adolescencia musical del grupo?

“En un principio, Fernando González conseguía dinero a través de su padre, don José González (Q.E.P.D.), para comprar discos de música juvenil de la época. Principalmente, esos vinilos eran de The Shadows, junto con otros de la Nueva Ola Chilena Argentina y Mexicana. Ahora bien, lo que hacía Fernando era ponerlos en el tocadiscos de la casa para juntarse con sus dos hermanos y su primo, Carlos Rodríguez, con el fin de escuchar el pulso de la batería, los acordes y las notas musicales. Si bien eran un montón de horas que los muchachos gastaban, lo cierto es que les daba lo mismo porque el objetivo era ‘sacar los temas a la pata’, tal como ellos mismos decían. Así fue cómo fueron mejorando y siendo cada vez más profesionales en la música. En este sentido, Carlos Rodríguez fue esencial en esta etapa porque él mismo les inculcó, a los hermanos González, que esta metodología les permitiría encontrar el reconocimiento  posterior de parte del público. Y no se equivocó…”.

(Foto 4). Patricio Hevia y Los Masters en Radio Minería (1965).

¿Cuál cree que es el principal punto de inflexión en la historia del grupo?

“Son varios… Sin embargo, el primer punto de inflexión para los hermanos González fue el hecho de haber incluido a su primo, Carlos Rodríguez, al grupo musical porque fue él quien los condujo al camino del profesionalismo… Desde ahí para adelante comienza la música como carrera profesional para los hermanos González hasta el día de hoy”.

¿Tienes alguna anécdota que tenga relación con ellos?

“Hay muchas anécdotas que se muestran en la investigación. Pero, sin duda, hay una actual que guarda relación con el ‘Oppo’, un familiar de los hermanos González. La anécdota cuenta que, después de la muerte de doña Olga Morales (madre de los hermanos González), ‘el Oppo’ entregó una caja llena de fotografías familiares que testimonian la adolescencia musical de nuestros protagonistas a un conserje de un edificio de Viña del Mar, ubicado en calle Valparaíso. Esto asunto se transformó en problemática cuando posteriormente este conserje llama a Patricio González para informarle acerca de aquella caja que le había dejado ‘el Oppo’. Sin embargo, Patricio olvidó la dirección y el nombre del edificio, dejando así el enigma de dicho material fotográfico. Por consiguiente, pido ayuda a quien conozca al enunciado conserje para que se comunique conmigo y me entregue dicha caja a mi correo: gajardocornejo@gmail.com”.

¿Cómo se conecta la historia de Patricio Hevia y Los Masters con los orígenes de Congreso?

  “De partida, el denominador común entre las historias de ambos proyectos musicales se llama Hermanos González, vale decir, Fernando, Patricio y Tilo. En 1962, estos hermanos  fundan, en Quilpué, el grupo musical Los Jets: un trío que se juntaba a ensayar covers de canciones de la Nueva ola chilena, argentina y mexicana, junto con ejecutar temas instrumentales de The Shadows. En este contexto, su formación se constituyó por: Fernando González, en guitarra solista; Patricio González, en guitarra rítmica y Tilo González en batería.

 Más tarde, en 1964, se les une su primo mayor, Carlos Rodríguez, en el bajo eléctrico, formando así Los Stereos. En consecuencia, tenemos a un cuarteto instrumental que se propuso imitar a The Shadows. Su formación: Fernando González, en guitarra solista; Patricio González, en guitarra rítmica, Carlos Rodríguez, en bajo eléctrico y Tilo González en batería. Ahora bien, el rol de Carlos Rodríguez será fundamental en la carrera musical de los hermanos González, ya que él los llevó al camino del profesionalismo. ¿De qué manera? Él los instó a ‘sacar los temas a la pata’, vale decir, interpretar cualquier tema musical, pero fidedignamente a como se escuchaba. Aquello, sin duda, aquello les otorgó un aprendizaje musical muy significativo a los hermanos González.

(Foto 3). Patricio Hevia y Los Masters (1965)

 Posteriormente, a falta de un vocalista que interpretara los temas de la Nueva ola chilena, argentina y mexicana, se les une el cantante, Patricio Hevia. De esta manera, ya formado el quinteto, el grupo se propuso emular la performance de Cliff Richard & The Shadows y cambian de nombre. Vale decir, se llaman ahora Patricio Hevia y Los Masters. Por consiguiente su formación quedó de la siguiente manera: Patricio Hevia, en voz; Fernando González, en guitarra solista; Patricio González, en guitarra rítmica, Carlos Rodríguez, en bajo eléctrico y Tilo González en batería.

 Más tarde, a principios de 1966, Carlos Rodríguez se casa y deja su puesto a un joven muchacho de Quillota llamado  Fernando Hurtado en el bajo eléctrico. Posteriormente, con Fernando Hurtado como bajista, Fernando González logra una entrevista con el director artístico del Sello Pleno (de Valparaíso), Julián García Reyes, pero éste decide que sólo Los Masters grabarán sin su vocalista, ya que sólo necesitaba a músicos de sesión para su casa discográfica. Por ello, Julián García-Reyes expulsa de la banda a Patricio Hevia. En consecuencia, los hermanos González y Fernando Hurtado pasan ahora a ser un cuarteto instrumental que se llamarán Los Masters y que no tan sólo grabarán para el Sello Pleno, sino que también serán contratados como músicos de sesión en dicha casa discográfica.

 Hasta aquí llega la investigación porque en tres meses más se viene la continuación: “Sueño Eléctrico: La biografía de Los Masters”, en la cual, yo explico cómo este cuarteto instrumental se transformará, en 1969, en Congreso.

 Ahora bien, si quieres saber cómo Los Masters se constituyen en Congreso, te adelanto esta información que irá contenida en “Sueño Eléctrico”, vale decir, en la posterior investigación que saldrá a mediados de este año 2015.

¿Qué pasó más tarde?

A partir de 1966, Los Masters se insertan en el mundo discográfico y paralelamente televisivo hasta 1969, año en que reclutarán a Waldo Morales que era uno dos los otroras vocalistas de Los Sicodélicos, grupo también de Quilpué. Así, los muchachos con este nuevo vocalista tocan un repertorio más rockero, aprovechando las condiciones vocales de este miembro. Sin embargo, Waldo Morales no se siente cómodo y Los Masters integran al otro vocalista de Los Sicodélicos, Francisco Sazo, quien pasará a convertirse en el cantante del nuevo proyecto musical: Congreso. Sobre este punto, se recalca que este nuevo proyecto tendrá otros intereses musicales totalmente distintos a Los Masters. (Asimismo, cabe señalar que Francisco Sazo ingresa directamente a Congreso y no a Los Masters).

¿Qué ocurrió con Carlos Rodríguez?

(Foto 1) Los Stereos (1964)

“Carlos Rodríguez, mientras fue integrante de Los Masters, pololeó con la hermana de Patricio Hevia, Marianela. Por tanto, en 1966, él se casa con ella y deja, a Los Masters, porque no podía compatibilizar trabajo, matrimonio y grupo musical. En este sentido, esta renuncia había causado mucha tristeza al interior de la banda, puesto que Carlos Rodríguez era el hombre que llevó, a los muchachos, al camino del profesionalismo. Por tanto, él se alejó de los hermanos González por muchos años y sólo su acercamiento posterior a la pintura pudo, en sí, mitigar su pena de haber dejado lo que más quería: ser músico profesional. Con los años, Carlos Rodríguez se separó de Marianela y alcanzó a tener dos hijos con ella, los cuales viven en Santiago. Ahora, en la actualidad, él vive en Quilpué con otra pareja, Lucía, y disfruta de su jubilación. Ahora bien, Carlos Rodríguez tiene una página web que recopila todo su trabajo pictórico y que él mismo quiere dar a conocer a la comunidad.

El libro de la investigación puede ser descargado desde el este LINK