En el norte de Chile descubren nuevas claves de los terremotos

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Estudio internacional abarcó la península de Mejillones y el llamado “Codo de Arica”: por primera vez hay datos sobre la deformación de la placa superficial que precede a los grandes sismos.

 

Una investigación internacional en la que han participado científicos chilenos, estadounidenses, españoles y franceses, en el norte de Chile, demostró que la estructura de la placa superior en la zona de subducción -aquella donde una placa se hunde bajo otra, friccionándola- controla los sismos, lo que significa que hay relación entre la topografía y los terremotos.

Así, por primera vez los científicos han observado la deformación (topográfica) que precede a un sismo en el norte de Chile, por lo que los expertos concluyen que existe una relación mecánica entre la zona de subducción y las estructuras tectónicas de la placa superior, responsables del levantamiento del margen andino.

Los investigadores del Instituto Geológico y Minero de España, del Institut de Physique du Globe de Paris (IPGP) y del Institut des sciences de la terre (ISTerre), ambos de Francia; del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile y del Instituto de Tecnología de California (Caltech), Estados Unidos, han explicado que en el norte de Chile las estructuras tectónicas andinas controlan la extensión de los terremotos de subducción. En concreto, en esta zona la placa que subduce es la placa oceánica de Nazca y la placa superior es la continental de Suramérica.

Según la investigación que publica la revista Nature Geoscience, identificar los factores que controlan la extensión de la ruptura es “fundamental” para determinar el riesgo sísmico en estas regiones.

En la investigación se han combinado técnicas de geodesia espacial que han medido con una resolución sin precedentes la deformación intersísmica en la laguna sísmica del norte de Chile, donde podría producirse un gran terremoto de subducción.

La novedad es que, hasta ahora, la mayoría de los estudios consideraban que lo que controlaba la extensión de los terremotos de subducción (por tanto su tamaño) eran las propiedades friccionales del contacto de placas, o bien la topografía de la placa que subduce (la oceánica), desestimándose a menudo el papel de las estructuras de la placa superior.

El tamaño de los terremotos depende del tamaño de la zona que rompe, y esto a su vez depende de la extensión de la zona que está bloqueada (o acoplada) en la fase previa (o fase intersísmica). Esto implica que si se averigua el tamaño de la zona que está bloqueada durante la fase intersísmica, sabremos el tamaño máximo del terremoto que puede romper en esa zona.

Por lo tanto, la identificación de las regiones que se están cargando y las barreras sísmicas capaces de limitar la extensión de la futura ruptura (y por tanto, el tamaño de los terremotos) son fundamentales para estimar el riesgo sísmico en estas regiones, según la investigación.

En este estudio, los investigadores se han centrado en la deformación del terreno asociada a la carga intersísmica de la zona de subducción del norte de Chile. En esta zona se han producido grandes terremotos que han causado grandes tsunamis en el pasado. El último megaterremoto (8,5) tuvo lugar en 1877, por lo que se ha propuesto esta región como una laguna sísmica en la que puede producirse un terremoto de tipo “megathrust”.

La región presenta una serie de estructuras singulares en la placa superior, reveladas por la península de Mejillones y el Codo de Arica, que controlan la segmentación y por tanto la extensión de la ruptura de los grandes terremotos. (Europa Press).

fuente:  La Segunda