Ebrios y fumadores le prenden velitas al “Santo Blanco”

0 73

Figura porteña es venerada a diario por quienes tienen la intención de chantarse y de alejarse de los puchos nicotinosos.

 

 En 2008 supimos de la existencia de una virgen que es venerada en el barrio Independencia por quienes tienen la noble y respetable intención de chantarse. En aquel año, la imagen fue manchada con tinta china y el sacrilegio para los chichas fue igualito a hacer cundir con agua medio pato de vino blanco.

Tal como ocurre con la virgencita ubicada en Vivaceta con Gamero, en Valparaíso los esclavos de las adicciones también le prenden velitas a una estatua que promete alejarlos del copete, del pucho y de otras perdiciones.

La figura de yeso apareció como por arte de magia bajo un inmenso árbol de la plaza Simón Bolívar, en el centro de Valparaíso, y sus devotos todos los días le van a dejar el que, se supone, debiera ser el último pucho o botellón.

“Esta estatua de un día para otro apareció bajo el árbol. Yo me fui un viernes y cuando volví a trabajar el lunes ya estaba instalada. Le dicen el ‘santo de las adicciones’ y he visto a varias personas que le vienen a rezar y a dejarle colillas de cigarros, latas vacías, botellas y vasos”, contó a La Cuarta el cuidador de autos Juan Gómez Díaz.

Manuel Muñoz trabaja en el parque de entretenciones de la plaza y asegura recordar el origen del monito milagroso.

“Una noche llegaron unos tipos vestidos de blanco, con banderitas y cosas raras y lo instalaron allí, debajo del árbol. Cuando los vimos no entendimos mucho, pero al pasar los días la figura comenzó a ser visitada por gente que le viene pedir fuerza para dejar el cigarro y el alcohol”, comentó.

La imagen de aproximadamente un metro de alto al parecer sana todo tipo de adicciones, incluso al sexo, ya que algunos de sus seguidores ya le han dibujado algunos chipotes.

“Pero lo que nos tiene metidos es que hace pocos días le pusieron cadenas de distintos grosores, alambres y un candado en el cuello. Quizás qué significado tendrán esas amarras metálicas”, se preguntó Muñoz, quien agregó que los principales ‘fieles’ del ‘santo blanco’ son estudiantes y cabros jóvenes.

 

Fuente: lacuarta.com