Columna: El agua de Concón

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Por Pedro Verdejo
Por Pedro Verdejo

 Probablemente todo indica que en un tiempo no muy lejano Concón tendrá que irse  acostumbrando al agua que consumimos diariamente, a su mal sabor, a su color café claro y a su  olor a barro, esto viene ocurriendo con el agua de Concón hace unos años cuando comenzó a presentar sabores y olores extraños, especialmente a mediados de Septiembre. Este problema  visualizado en los medios de comunicación y en la población por la agrupación  de protección ambiental de Concón (APAC).

En ESVAL señalan que es efectivo que el agua de Concón tiene estas “propiedades” pero que se puede tomar con toda seguridad, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) informó que el líquido cumple con los estándares de calidad establecidos en la norma chilena, como dijo condorito “exijo una explicación”.

La  Superintendencia  nos señala que esta todo bajo la norma, es evidente que para cualquier  vecino de Concón, esta agua es pésima y que  la normativa chilena es tan permisiva que faculta que nuestra agua llegue en  tan pésimas condiciones a nuestros hogares, que en muchos casos no se pueda hacer algo tan rutinario como lavar y algo tan esencial como beber. Concón hace rato viene diciendo, basta de abuso por parte de ESVAL, empresa que distribuye este vital elemento la cual no ha entregado una explicación certera por los episodios ocurridos en las comunas de  Viña del Mar, Concón y Quintero, que son las afectadas.

Para que el agua sea potable, debe ser inodora (sin olor), incolora (sin color) e insípida (sin sabor). En algunos países se añaden pequeñas cantidades de fluoruro al agua potable para mejorar la salud dental.

Habría que añadir otro problema, el de la contaminación de cianobacterias, las cuales producen, cianotoxinas  que pueden ser muy peligrosas  para la salud, mientras tanto nos siguen cobrando por una calidad de agua que no es tal y sin contar  el costo extra por bidones y filtros de agua, que cada familia debe implementar por cuenta propia.

Ahora muchos se preguntan ¿Porque no se elevan los estándares de calidad de agua y  la norma Chilena? Asemejándola a los países de OCDE, esto ocurre porque cuando quiénes tienen las facultades de legislar en beneficio de todos, terminan beneficiando a unos pocos, lo que termina traduciéndose en: Echa la ley… Hecha la trampa.