APRENDA 4 PASOS PARA “NO VOLVERSE LOCO” CON LA ANSIEDAD

0 79

Controlar las comidas es un paso fundamental para no dejarse arrastrar por los nervios y abrir las puertas al estrés crónico.

Todos en algún minuto de nuestra vida nos hemos sentido ansiosos, ya sea por motivos personales, académicos o laborales, lo cual no es malo, pues hay un nivel de estrés que es positivo, como por ejemplo, cuando debemos cumplir con las tareas en los plazos asignados. Generalmente se dice que uno bajo presión trabaja mejor y suele pasar que efectivamente trabajamos más y mejor.

No obstante, cuando el nivel de estrés se vuelve crónico, se transforma en algo negativo para la salud, pues genera una distorsión permanente en las hormonas que produce cansancio, agotamiento, que sintamos ganas de comer más y que estemos menos concentrados, todos factores que nos llevan a un envejecimiento precoz.

CONSEJOS

Pero ¿qué hacer para combatir la ansiedad?, la doctora Paula Klein, experta en medicina anti-edad del centro dermatocosmiátrico Klein y Asociados, nos entrega los siguientes consejos:

Analizar el porqué de la ansiedad: Si bien cuando presentamos ansiedad, sentimos más hambre, hay que tener claro que no es que aumente el apetito, sino que hay un componente sicológico que está gatillando que tendamos a comer compulsivamente. Por ello es fundamental intentar descifrar el porqué del estado nervioso, tratando de enfrentarlo lo antes posible.

COMIDAS

Formación de hábitos: Es importante respetar los horarios tanto para comer, como para dormir, por lo que hay que tratar de planificar el día, para no dejar cosas por hacer en la noche. Si se sufre de insomnio, consultar a un especialista y tratar de no consumir bebidas cola, té ni café después de las 17.00 hrs.

Controlar las porciones: Ingerir la última comida del día, al menos una hora antes de irse a acostar. Lo ideal es comer cerca de las 7 de la tarde, luego una colación liviana y fácil de digerir a las 21.00 hrs. e irse a dormir. Hay que considerar que las porciones de la comida siempre deben ser más pequeñas que las del almuerzo.

Comer lentamente: Otro aspecto importante a tomar en cuenta es el tiempo que le otorgamos a comernos los alimentos, pues al hacerlo de manera más pausada, se siente antes la sensación de saciedad. Un recurso que se puede utilizar es que cada vez que uno lleve un bocadillo a la boca, se deja el tenedor sobre la mesa y recién cuando hayamos terminado de tragar, se vuelve a tomar y a recoger otra porción de alimentos del plato.

 

Fuente:lanacion.cl