Actualizan el famoso manual que enseña a hacerse rico

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“Piense y hágase rico” de Napoleón Hill y publicado en 1957, sigue dando pautas para la realización personal.

piense y hagase rico ¿Qué es lo que hace que un hombre o una mujer avance durante toda su vida, logrando cosas, ganando, multiplicando sus riquezas y su felicidad, mientras que otros no acaban de salir adelante? 

El autor, que partió escribiendo pequeñas crónicas para un mini diario, quiso averiguarlo cuando entrevistó en 1908 a Andrew Carnegie, el hombre más rico de esa época y luego, comenzó su investigación conversando, en ese entonces, con los 500 hombres más ricos para encontrar “el gran secreto” de su riqueza. 

Tras terminar sus entrevistas ideó un plan maestro, una fórmula de éxito, que es el que enseña en el libro “Piense y hágase rico” (Grijalbo) que en su 42 ediciones, sigue dando que hablar. 

En la edición del 2013 incluyeron nuevos elementos de ayuda pero el objetivo sigue siendo el mismo, dar a conocer el secreto de cómo hacer dinero. 

Sin embargo, este “secreto” que es mencionado no menos de un centenar de veces en el libro, no se lo nombra directamente, “ya que parece funcionar con más éxito cuando la persona está preparada, pues en ese momento se le aparecerá con total claridad”, afirma el escritor de libros de autoayuda, que nació en 1883 en el condado de Virginia, Estados Unidos y que antes de fallecer con su esposa, crearon una fundación educativa para dar a conocer los principios del éxito que se dedicó a difundir en vida (http://www.napoleonhillassociates.com/) 

La clave, según Hill, estará en que “todo logro, toda riqueza ganada tiene su principio en una idea”.

Porque, dice, hay que tener un propósito definido para desarrollar el ardiente deseo de un gran objetivo que valga la pena. Pero, que no siempre se conseguirá, a menos que se comprueba diariamente los progresos que se está haciendo para alcanzar los objetivos. 

Los pasos a seguir

Como es un manual, entrega pauta precisas para seguir en el camino de la autorrealización y no solo material, sino también personal, sentimental y profesional. Son 13 pasos los que propone para avanzar, mejorar. 



El primero es el “Deseo”, que mueve, apasiona y hace soñar e imaginar en grande. Si no hay claridad en este punto, Napoleón Hill entrega seis pasos prácticos y definidos para transmutar el deseo de riqueza en su equivalente monetario. 

“Primero, determine la cantidad exacta de dinero que desea; dos, determine con exactitud lo que se propone dar a cambio del dinero que desea; tres, establezca un plazo para poseer el dinero que desea; cuarto, cree un plan preciso para llevar a cabo su deseo y empiece de inmediato; quinto, escriba un enunciado claro y conciso de los pasos anterior y sexto, lea su memorando en voz alta dos veces al día. Mientras lo lee, vea, sienta y piénsese ya en posesión del dinero”, detalla. 

El segundo paso hacia la riqueza es la “Fe”, como elemento químico primordial de la mente. “Cuando la fe se mezcla con el pensamiento, el subconsciente capta la vibración, la traduce en su equivalente espiritual y la transmite a la Inteligencia Universal, como en el caso de la plegaria”. Afirma, que las emociones de la fe, el amor y el sexo son las más poderosas entre las emociones positivas y que cuando se mezclan esas tres, son capaces de “colorear” el pensamiento para autoprogramarse y movilizarse en pro de grandes y poderosos objetivos de bien. 

Es como si se produjera una magia de confianza en uno mismo, que conecta con el tercer paso de la “Autosugestión”.

El cuarto, es el “Conocimiento especializado”, que tendrá que estar organizado e inteligentemente dirigido a “planes prácticos de acción”, para el objetivo preciso de la acumulación de dinero. 

El quinto, la “Imaginación”. “Es el taller donde se plasman todos los planes creados por el hombre. Al impulso, al deseo, se les da forma, perfil y acción mediante la ayuda de la facultad imaginativa de la mente”. 

En tanto que el sexto es la “Planificación organizada”, donde indica cómo construir planes que sean prácticos, que se basan en formar alianzas con grupos de interés y trabajo, y enseña a cómo trabajar con ellos, identificar líderes, por qué se puede llegar a fracasar y propone un cuestionario de autoanálisis para hacerse un inventario personal para la eficaz comercializad de servicios personales. 

Más pasos

Los que siguen están relacionados con ir trabajando a modo más personal aún, las capacidades como las debilidades que se tienen al momento de echar andar un emprendimiento.

Cada paso, como en los capítulos anteriores son abordados con ejemplos y casos reales.

A su parecer, el paso que cobra real importancia el séptimo paso, “La decisión”, pues habría que aprender a tomar decisiones con rapidez, que sean concretas y si hay que cambiarlas tiene que ser con lentitud.

Continúa este manual, con el octavo que es “La Perseverancia”. “Reconozca y aparte de su lado ciertas debilidades que se interponen entre usted y sus objetivos. Su perseverancia se transformará en un poder respetado, seguro y progresivo”.

“El poder del pensamiento maestro”, es el noveno paso, cuyo capítulo esta destinado a describir el método para que una persona pueda obtener y aplicar poder, que define como un “conocimiento organizado e inteligentemente dirigido”. 

En tanto que el décimo es “El misterio de la transmutación del sexo”, aquí habla de cómo la emoción del sexo permite alcanzar un cierto estado mental, ya que éste es el más poderoso de los deseos humanos. 

Los tres últimos abordan “El subconsciente”, “El cerebro” y “El sexto sentido”, como herramientas fundamentales para alcanzar la riqueza. Ahora, si estos trece pasos no son suficiente para comprender cuál es el secreto, Napoleón Hill entrega un capítulo amplio y completo de autoanálisis, otro de cómo combatir los miedos y un completo manual para la acción que a través de cuestionarios y más pasos propone cómo usar el libro para lograr los “deseos”.



El libro de casi 400 páginas es para trabajar, analizar y usarlo, pero antes de emprender, habrá que determinar, cuál es el deseo, la idea que se quiere alcanzar. Sino, la lectura será poco provechosa.

 

Fuente: emol.cl